Temperatura Ambiente - Sobre Poesía Reunida de Arnaldo Calveyra

October 4th, 2008
Tapa libro Poesía Reunida de Arnaldo Calveyra

Poesía Reunida - Arnaldo Calveyra

Arnaldo Calveyra (1929; Mansilla, provincia de Entre Ríos) trabajó en Ensenada como fumigador de barcos, empleo que preservaba las horas necesarias semanales para dedicarse a la escritura. Por los 60 viajó a París detrás de una beca de estudio y más de ese tiempo necesario. Esta emigración resultó también editorial: a pesar de publicar sus obras en la prestigiosa Actes Sud de Francia poco se supo hasta fines de los 80 del poeta entrerriano en esta parte del mundo. Fue con Cartas para que la alegría que comenzó su desembarco editorial en argentina. Y no se detuvo: en estos últimos años publicó en el país más que en los años posteriores a su exilio.

Adriana Hidalgo acaba de editar Poesía Reunida, volumen que abarca medio siglo de la producción del autor autor del Maizal del gregoriano. A modo de prólogo, entrevistas, reseñas y críticas y hasta un cuaderno de notas hecho por alumnos de primaria, componen una cronología-clipping tan potente como la crítica más esclarecedora. Allí leemos una declaración de Calveyra: “Cuando uno domina su propia lengua, encuentra en ella matices, tonos armónicos, que difícilmente se detectan en lenguas ajenas. Las palabras tienen temperatura”. Y otra escrita por los alumnos del colegio francés Loise Michel: “tiene humor, sensibilidad. Le gustan las margaritas y leer mucho”.

En los textos del entrerriano el sentido común del verso, la prosa y el teatro se tensan en la intimidad misma de la construcción. En cada línea el significado propone y detiene efectos, dibuja movimientos que parecen seguir su paso por las veredas desparejas de Ensenada como las que evoca en la Canción del marinero inmigrante. Su voz puede distinguirse en la modulación de la duda, en el lento proceso de reconocimiento, en los fraseos propios del habla en una región lejana, imaginaria. Y esa reconstrucción de la lengua más que resultarnos familiar al oído, nos enfrenta a una perfección de laboratorio.

Se ha dicho muchas veces que la obra de Calveyra se mueve y desarrolla en los límites de los géneros. Él mismo Calveyra bromea al respecto en una entrevista que le hacen los editores del libro. Quizá la frase que mejor glose esta extrañeza que produce su poesía, ese movimiento que no es sólo geográfico se encuentre en estos versos del Diario del fumigador de guardia: “una vez en una costa del sur, / logré escribir sobre una ola, / y fuimos varios en leerla, / la palabra palabra/.

Publicada en el suplemento  CULTURA de PERFIL

Afroargentino Manuel Forrest, villa rosas te saluda

September 25th, 2008

En los 80 yo era un niño bahiense que a pesar de pasar todo el día en villa rosas era hincha de Pacífico de Bahía Blanca (castelli y charlone).
Me hice hincha mirando algunos flashes por la tele y escuchando la radio.

Esta nota me hizo acordar a todo eso

September 19th, 2008

Primera hora de la mañana.
Voy hasta el subte reconfundido por el escabio.

Tengo una visión. Un gordito corre por Ciudad de la Paz perseguido por un escuadrón de Google Street View. Van en un fiat IAVA. Ahí nomás lo hacen torta y se llevan el cuerpo en baúl. El coche tiene un look re ñoño. Igual el motorcito que le pusieron tiene la misma furia que el original. Usa ecobustible, pero.

En la boletería una vieja se enoja con uno de los que atienden. Le dice
“por algo estás donde estás”.
El tipo pone cara de acusar el golpe; después caigo en que tiene esa cara, que es así.

Bajamos con la señora y otros pasajeros por la escalera mecánica.
Espero. Tres subtes vienen y uno solo va.

Canción del marinero inmigrante

September 18th, 2008

(Fragmento)

Vine una, dos veces,
aquí me quedé,
me conquistaron
las veredas de Ensenada:
desparejas, era como
caminar en cubierta
sobre un mar huracanado

ir perdiendo la memoria
es dejar un día de crear distancia,
ya no ser artefacto del mar

una vez, en una costa del sur,
logré escribir sobre una ola,
y fuimos varios en leerla,
la palabra palabra

por ese entonces era joven
y capaza de apagar un faro con un dedo,
las rocas aullaban escondites,
para las sirenas yo no era marinero
de un mar cualquiera

me tendría que dormir
y las gaviotas lo borraban al sol
con dos alas,
impresión perpetua
de estarme vistiendo para una fiesta

(…)

Fragmento de Diario del Fumigador de Guardia , Arnaldo Calveyra, Editorial VOX

Cumbio y el entrismo flogger:

September 14th, 2008

Los seguidores de la piba esta Cumbio estan copando las bases de los comentaristas de Perfil.

Los floggers le estan peleando de igual a igual a los milicos retirados& flia que comentan mucho y duro.

Nace una esperanza.

salvación es la palabra más preciosa del léxico menemista

September 12th, 2008

Los pueblos se bancan horas y horas en el Sarmiento y también meses y meses de eso y mucho más. Hasta que un día se pudre. Y ese fuego  por un lado se blogosferiza o sea se vende y por el otro lado se articula bajo la vanguardia del Glam rsobrero@PO rockeando la liturgia de la CI de Metrovías.

Martín encuentra en la película de Pino Solanas la pregunta ¿quién podrá defendernos de los rufianes de la interminable coyuntura? La respuesta: Pino se prueba la capa y estira los puños.

September 12th, 2008

Más fotos de los que la siguieron en Beijing

September 10th, 2008

Pasaron las mini vacaciones mientras nos organizabamos para aprovechar las horas libres ganadas al lime de ofrecer y cumplir.

Que el esfuerzo que viene sea otro esfuerzo, mejor.

Salud

September 4th, 2008

tantos  riffs con cuerdas de nylon

 

Via Martin

Hacela corta

September 1st, 2008

hoy puse el despertador para ver la entrevista que le hicieron a Felix Bruzzone en “la televisión pública”.
Buenísimo.
El universo del hijo de desaparecidos. Y en 5 habló de identidad reivindicaciones y lo que se pudo de literatura. En la última pregunta había, seguro, alguien de producción, haciendo gestos de atrás de las cámaras. La chica que lo entrevistaba ahí le dijo :”Sos maestro: una respuesta, breve sobre cómo la escuela debe tocar el tema de los desaparecidos”. Y Félix paró la pelota, levantó la cabeza:”Yo fui a una escuela que estaba buena…”
En mi cabeza me quedó esa silenciosa corrección que era no más que sugerir quehablemos bien de esto.
Después me dormí y llegué tarde al trabajo